27.11.12

La noche, el poema


Alguien ha encontrado su verdadera voz y la prueba en el mediodía de los muertos. Amigo del color de las cenizas. Nada más intenso que el terror de perder la identidad. Este recinto lleno de mis poemas atestigua que la niña abandonada en una casa en ruinas soy yo.

Escribo con la ceguera desalmada con que los niños arrojan piedras a una loca como si fuese un mirlo. En realidad no escribo: abro brecha para que hasta mí llegue, al crepúsculo, el mensaje de un muerto.

Y este oficio de escribir. Veo por espejo, en oscuridad. Presiento un lugar que nadie más que yo conoce. Canto de las distancias, escucho voces de pájaros pintados sobre árboles adornados como iglesias.

Mi desnudez te daba luz como una lámpara. Pulsabas mi cuerpo para que no hiciera el gran frío de la noche, lo negro.

Mis palabras exigen silencio y espacios abandonados.

Hay palabras con manos; apenas escritas, me buscan el corazón. Hay palabras condenadas como lilas en la tormenta. Hay palabras parecidas a ciertos muertos, si bien prefiero, entre todas, aquellas que evocan la muñeca de una niña desdichada.

                                   23/XI/69



***
Texto: Alejandra Pizarnik. Poesía completa (Lumen).
Imágenes: fotografías "House 3, Providence, 1975-76" y "From Space 2, Providence, 1975-76" de Francesca Woodman. Las imágenes fueron tomadas del blog Hesitation Waltz Art Blog.

14.11.12

8 preguntas a escritoras, actrices, mujeres de ciencia, de las artes, del trabajo social y del periodismo*


1. ¿Cree que la mujer, en todos los planos, ha de tener los mismos derechos que el varón?

La mujer no ha tenido nunca los mismos derechos que el hombre. Debe llegar a tenerlos. No lo digo solamente yo. Rimbaud también lo dijo "Quand sera brisé l'infini servage de la femme, quand elle vivra pour elle et par elle, l'homme -jusqu'ici abominable-, lui ayant donné son renvoi, elle sera poète, elle aussi! La femme trouvera de l' inconnu. Ses modes d'idées différeront-ils des nôtres?- Elle trouvera des choses étranges, insondables, repoussantes, délicieuses; nous les prendons, nous les comprendrons." [Carta de Rimbaud a Paul Demeny (Chaleville, 15/V/1871).]

Inútil agregar que las exaltadas palabras del poeta conforman un razonamiento utópico. Es que nada temen tanto, mujeres u hombres, como los cambios.

2. ¿Cree que la sociedad actual necesita una reforma y que redundará en beneficios de la mujer?

No creo que la sociedad actual necesite una reforma. Creo que necesita un cambio radical, y es en ese sentido que pueden redundar beneficios para la mujer.

3. ¿Cree necesaria la educación sexual?

Por cierto, puesto que lo sexual es arduo.

4. Por el hecho de ser mujer, ¿ha encontrado impedimentos en su carrera? ¿Ha tenido que luchar? ¿Contra qué y contra quién?

La poesía no es una carrera; es un destino.

Aunque ser mujer no me impide escribir, creo que vale la pena partir de una lucidez exasperada. De este modo, afirmo que haber nacido mujer es una desgracia, como lo es ser judío, ser pobre, ser negro, ser homosexual, ser poeta, ser argentino, etc. Claro es que lo importante es aquello que hacemos con nuestras desgracias.

5. ¿Cree que las leyes que rigen el control de natalidad y el aborto deben estar en manos de la Iglesia y de los hombres que gobiernan o bien en el de las mujeres que, a pesar de ser las protagonistas del problema, no han tenido ni voz ni voto en algo que les concierne vitalmente?


Esta pregunta hace referencia a un estado de cosas absurdo. Cada uno es dueño de su propio cuerpo, cada uno lo controla como quiere y como puede. Es el demonio de las bajas prohibiciones quien, amparándose en mentiras "morales", ha puesto en manos gubernamentales o eclesiásticas las leyes que rigen el aborto. Esas leyes son inmorales, dueñas de una crueldad inaudita. Cabe agregar, a modo de ilustración, la sugerencia de Freud de que aquel que inventara el anticonceptivo perfecto o infalible sería tan importante para la humanidad como Jesucristo.

6. ¿Es partidaria del divorcio?

¿Acaso es posible no serlo?

7. ¿Dónde cree que está el problema más urgente de la mujer?

Los conflictos de la mujer no residen en un solo problema posible de señalar. En este caso, y en otros, la consigna sigue siendo: "Changer la vie".

8. ¿Está usted enterada de la lucha de la mujer por sus derechos en los siglos XIX y XX? ¿Sabe cuáles fueron los primeros en reconocerlos y hasta qué límites?


Ignoro estos temas.


*Reportaje a mujeres trabajadoras e intelectuales argentinas realizado por la revista Sur y publicado en el núm. 326 de septiembre de 1970-junio 1971. Las respuestas de Alejandra Pizarnik figuran en las páginas 327 a 328.



***
Texto: tomado de Alejandra Pizarnik. Prosa Completa (Lumen).
Imagen: fotografía tomada de documental Memoria iluminada (se le agregó una cita de esta entrevista a la imagen).

7.11.12

Invocaciones


Insiste en tu abrazo,
redobla tu furia,
crea un espacio de injurias
entre yo y el espejo,
crea un canto de leprosa
entre yo y la que me creo.


***
Texto: Los trabajos y las noches (1965).
Imagen: Nicoletta Ceccoli.

6.11.12

El miedo


En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tu del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.


***
Texto: Las aventuras perdidas (1958).
Imagen: "Jardín o tiempo" del libro El eco de mis muerte de Santiago Caruso.

2.11.12

Los Pizarnik y Hitler


Habla Myriam Pizarnik de Nesis, hermana de Alejandra:

"Mi mamá fue la que cerró las puertas de su casa, ahí en Rovne. Fue la última en venir. Primero, pasaron por Francia. Mi padre tenía dos hermanos en parís. Y luego vinieron hacia la Argentina. Mi madre fue una persona más bien triste, porque recordaba su infancia, su adolescencia, su juventud. Qué bueno, que tenía amigos, que andaban en bicicleta; también iban a bailar. Cuando se congelaban los lagos, se patinaba. En el hospital Fiorito, de Avellaneda, tanto yo como Alejandra nacimos ahí. La vida de mis padres fue una lucha: sin idioma, sin trabajo. Cuando comenzó Alejandra, a los cuatro años, el colegio ídish, era ya una escuela llamada progresista.

Fue muy triste, porque si yo tenía cinco años y me enteraba de que Hitler estaba invadiendo así diversos países. Yo hasta tenía tal temor que pensaba que podía venir acá y me tapaba la cabeza por el temor de que eso siguiera avanzando. Y era una criatura de cinco años. Había ratos que uno se distraía. Se jugaba a las estatuas con prendas; después a la rayuela. Lo peor del día era cuando mi padre recibía todas las tardes el periódico enterándose de lo que sucedía en Europa. Cada vez recibíamos menos cartas de la familia. Fueron unos años muy duros, muy difíciles. A mi abuelo lo habían llevado a hacer caminos, construir caminos, y a mi abuela y a mis tías, ellas estuvieron en campos de concentración. […] Mis tíos de Francia sí pudieron salvarse, escondiéndose en las campiñas". 





***
Texto: transcripción del documental “Memoria iluminada” de Virna Molina y Ernesto Ardito.
Imágenes: tomadas del documental "Memoria Iluminada" y del blog Hablo de mí.
En las fotografías, Alejandra es la niña de cabello oscuro y su hermana Myriam, la rubia.

23.10.12

Los malditos: Alejandra Pizarnik (fragmento Bordelois)


[...] Las primeras semanas [en París] las pasó en casa de sus tíos, pero aguantó muy poco y alquiló una pequeña habitación frente a la iglesia de St. Sulpice. En ese barrio, en un pequeño restaurant, conoció a Ivonne Bordelois, que cuenta:

—Nos presentó mi tía. Alejandra se vino con todo, camionera, puteando. Se imaginaba que iba a encontrar a una niñita acartonada porque yo era de una familia francesa. Y a mí me causaba gracia porque había en ella un esfuerzo demasiado intenso, algo infantil, en tratar de chocarme. Pero cuando empezamos a hablar de literatura, entendí que ella sabía. Era menor que yo y sabía más que yo. Me di cuenta de que no debía dejarla pasar.

Ivonne empezó a alternar sus clases en La Sorbone con visitas al departamento de la rue de St. Sulpice.

—Alejandra destruyó su departamentito desde todo punto de vista, nunca limpió nada, era un caos de papeles, hacía frío. Era maravisollo escucharla hablar de poesía esas tardes y esas noches: decía cosas que yo no había escuchado antes, que ciertamente jamás había escuchado en la academia. Era agudísima en sus juicios. Tenía un humor increíble, negro, judío, delirante. Tampoco había conocido a nadie capaz de hacer lo que ella hacía con el castellano: la sonoridad que le encontró a la lengua es única. Yo creo que Alejandra es la Rimbaud del español: llevó el lenguaje a lugares donde nadie más llegó. Con una diferencia: fue más valiente que Rimbaud. Él abandonó la poesía, mientras que Alejandra luchó con el lenguaje hasta el final, puso el cuerpo. Era fascinante. Todos los que la conocían quedaban fascinados.

[...] Sus amigos recuerdan mucho más su humor que su desdicha.

—Yo lamento que haya trascendido con el halo trágico. Suicidarse se suicida mucha gente: ella era distinta, era una visionaria. Su humor tenía cantidad de matices y hacía cosas preciosas cuando conversaba —dice Ivonne Bordelois.

[...]

***
Texto: tomado del libro Los malditos de la editora Leila Guerriero, Ediciones Universidad Diego Portales. La biografía sobre Alejandra Pizarnik pertenece a Mariana Enríquez.
Imagen: tomada del documental Memoria iluminada del canal Encuentro e ilustrada con una frase de Ivonne Bordelois.

15.10.12

The understanding


Let us begin by saying thet Shadow had died. Did Shadow know that Shadow had died? Undoubtedly. Shadow and she were associates for years. Shadow was her only executrix, her only friend and the only one who dresses in mourning for Shadow. Shadow was not so terribly bereaved by the sad event and the day of the burial she celebrated it with a banquet.

Shadow didn't erase the name of Shadow. The firm was known under the trade name "Shadow and Shadow." Sometimes the new clients called Shadow Shadow; but Shadow answered to both names, as if she, Shadow, were in effect Shadow, who had died.



***
Texto: traducción del poema "El entendimiento". La traducción pertenece al libro Alejandra Pizarnik, a profile de Frank Graziano.
Imagen: fotografía "memento mori" tomada del blog Memento Mori, remember that you are mortal.