9.2.16

Cada cuatro años nace una poeta suicida, Francisco Ruiz Udiel


                          A Sexton, Plath y Pizarnik
                          Nacidas en 1928, 1932 y 1936


Cada cuatro años la muerte
abre la llave del gas de una cocina,
se fuma un cigarrillo en el sofá y espera.

Otras veces enciende el motor de un automóvil
dentro del garaje
y canta Chair in the Sky,
un poco de jazz no despertará
a las muñecas recién maquilladas, piensa.

Cada cuatro años la muerte toma
anfetaminas para adelgazar,
pero se le pasa un poco la mano
y ya no despierta.

No se pone triste, ni alegre, ni neurótica,  no.
pero cada cuatro años
la muerte amanece lúgubre
y observa la tarde roja
desde una ventana.
Alguien trata de invocarme, dice,
y cierra amargamente los ojos.

A mí me da pesar, no sé,
es como si ella quisiera decirnos
o contarnos algo desde su delgado rostro blanco,
como si estuviera cansada de estrangular mujeres.
Yo la conozco muy poco,
pero me consta aborrece
su funéreo oficio.
Últimamente la han visto respirar
cierto aire suicida.

Cada cuatro años a la muerte
se le irritan los ojos,
sabemos que ha llorado, lo sabemos,
pero callamos,
sabemos también que busca algún vientre
y como ella no tiene el privilegio
de la carne materna
aferra entonces sus fríos y delgados dedos
en el primer ombligo que encuentra.

Por eso cada cuatro años algunas niñas
ya vienen muertas.

*** 


A suicidal poet is born every four years

                        To Sexton, Plath and Pizarnik
                        Born in 1928,1932 and 1936

Every four years death
opens a kitchen’s gas valve,
smokes a cigarette in a sofa and waits.

At other times it turns on a car engine
inside a garage
and sings Chair in the Sky,
thinks that some jazz will not awake
dolls recently made up.

Every four years death swallows
amphetamines to lose weight,
but it gets out of hand
and she no longer awakes.

No, she neither gets sad, nor happy nor neurotic.
But every four years death
awakes lugubrious
and watches, from a window,
the crimson afternoon.
Someone, she says, tries to invoke me,
and bitterly closes her eyes.

Much to my sorrow, I don’t know,
it is as if she wanted to narrate
or tell us something from her white thin face,
as if tired of strangulating women.
I don´ t know her very well,
but I do know that she loathes
her funereal undertaking.
She has been seen recently breathing
certain suicidal air.

Every four years death
suffers from sore eyes,
we know that she cried, we know it,
but we keep quiet,
we also know that she looks for some wombs
and since she doesn’t have the privilege
of the maternal flesh
then she clutches her cold thin fingers
on the first navel she finds.

This is why some girls
are born dead every four years.



***
Texto: poema de Francisco Ruiz Udiel. Traducción al inglés de Zingonia Zingone.
Imagen: de izquierda a derecha: Anne Sexton, Sylvia Plath y Alejandra Pizarnik.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, no fueron anfetaminas, fueron barbitúricos; un prospecto mucho más sombrío.

Laura dijo...

Sí; efectivamente, fueron barbitúricos. Las anfetaminas las utilizó también; no, en vano, sus amigos la apodaban "la farmacia". En todo caso, es un hermoso homenaje de un poeta suicida a tres escritoras suicidas. Saludos.

sade843 dijo...

Francisco Ruiz Udiel usted es un irrespetuoso al hablar de cosas tan dolorosas en la vida de las tres grandes poetas, y con un poema tan vulgar, frivolo, morboso y facil. usted es, en suma irrespetuoso y un hijo de las mil putas.