25.2.16

La errancia, la canción de nosotros dos...


La errancia, la canción de nosotros dos, 
tiemblo como en una metáfora 
el alma comparada con una candela.



***
Texto: fragmento de "La mesa verde", Poesía completa, Lumen.
Imagen: fotografía tomada del Instagram de My Heart is thine.

12.2.16

Quiero escribir como una muchacha se desnuda y corre al lecho de su amante


Domingo, 28 de junio [1964]

[...]

Partir de la confusión de la ignorancia. Se es animal. No, se es animalito sedoso y dulce. Partir de la confusión, del fervor sexual. Apuro por decirlo todo de una sola vez. ¿Qué es todo? La confusión, el ansia sexual. Quiero escribir como una muchacha se desnuda y corre al lecho de su amante. Esa mínima distancia que atraviesa corriendo es la materia de mi libro. Su urgencia: corre para tan sólo llegar. Llega a un lugar en donde empezará otro avance y otra llegada. Esa distancia será el objeto de mis palabras. Pero la confusión, el no saber, el deseo de dejar la pluma y correr al lecho. ¿Por qué figurar en vez de configurar? ¿Por qué cantar en vez de ser cantada? Y ni siquiera ser cantada. ¿Por qué tenderme desnuda sobre la página en blanco como si fuera una sábana? ¿Por qué vaso y no alcohol? Quiero reproducir, sola, lo que se produce entre dos que se aman. No debo preguntar por la razón de este deseo. No debo enumerar mis intenciones ni dar una lista de las materias a tratar. Quiero escribir tranquilamente. No hay motivo de prisa para llegar a la cama. Él me espera, esto es seguro. Avanzo,pues, lenta como un fantasma. No. Avanzo pausadamente. Mi frente está distendida, no hay señales de temor al porvenir. El porvenir está en el cuarto, me espera en*

Nada urge. Nadie exaspera. Ningún signo alarmante. Una muchacha camina desnuda. Se dirige a donde la espera quien la esperará siempre.

[...]



***
*Aquí acaba la página. En la siguiente "un" tachado por la autora.

Texto: fragmento dela entrada del diario correspondiete al 28 de junio de 1964. Diarios (nueva edición, Lumen).
Imagen: escena de la película À bout de souffle (1960) de Jean-Luc Godard.

9.2.16

Cada cuatro años nace una poeta suicida, Francisco Ruiz Udiel


                          A Sexton, Plath y Pizarnik
                          Nacidas en 1928, 1932 y 1936


Cada cuatro años la muerte
abre la llave del gas de una cocina,
se fuma un cigarrillo en el sofá y espera.

Otras veces enciende el motor de un automóvil
dentro del garaje
y canta Chair in the Sky,
un poco de jazz no despertará
a las muñecas recién maquilladas, piensa.

Cada cuatro años la muerte toma
anfetaminas para adelgazar,
pero se le pasa un poco la mano
y ya no despierta.

No se pone triste, ni alegre, ni neurótica,  no.
pero cada cuatro años
la muerte amanece lúgubre
y observa la tarde roja
desde una ventana.
Alguien trata de invocarme, dice,
y cierra amargamente los ojos.

A mí me da pesar, no sé,
es como si ella quisiera decirnos
o contarnos algo desde su delgado rostro blanco,
como si estuviera cansada de estrangular mujeres.
Yo la conozco muy poco,
pero me consta aborrece
su funéreo oficio.
Últimamente la han visto respirar
cierto aire suicida.

Cada cuatro años a la muerte
se le irritan los ojos,
sabemos que ha llorado, lo sabemos,
pero callamos,
sabemos también que busca algún vientre
y como ella no tiene el privilegio
de la carne materna
aferra entonces sus fríos y delgados dedos
en el primer ombligo que encuentra.

Por eso cada cuatro años algunas niñas
ya vienen muertas.

*** 


A suicidal poet is born every four years

                        To Sexton, Plath and Pizarnik
                        Born in 1928,1932 and 1936

Every four years death
opens a kitchen’s gas valve,
smokes a cigarette in a sofa and waits.

At other times it turns on a car engine
inside a garage
and sings Chair in the Sky,
thinks that some jazz will not awake
dolls recently made up.

Every four years death swallows
amphetamines to lose weight,
but it gets out of hand
and she no longer awakes.

No, she neither gets sad, nor happy nor neurotic.
But every four years death
awakes lugubrious
and watches, from a window,
the crimson afternoon.
Someone, she says, tries to invoke me,
and bitterly closes her eyes.

Much to my sorrow, I don’t know,
it is as if she wanted to narrate
or tell us something from her white thin face,
as if tired of strangulating women.
I don´ t know her very well,
but I do know that she loathes
her funereal undertaking.
She has been seen recently breathing
certain suicidal air.

Every four years death
suffers from sore eyes,
we know that she cried, we know it,
but we keep quiet,
we also know that she looks for some wombs
and since she doesn’t have the privilege
of the maternal flesh
then she clutches her cold thin fingers
on the first navel she finds.

This is why some girls
are born dead every four years.



***
Texto: poema de Francisco Ruiz Udiel. Traducción al inglés de Zingonia Zingone.
Imagen: de izquierda a derecha: Anne Sexton, Sylvia Plath y Alejandra Pizarnik.

14.1.16

Mi visita a la tumba de Alejandra Pizarnik, enero 2016


Y que de mí no quede más que la alegría de quien pidió entrar 
y le fue concedido.




Vista panorámica de la tumba de Alejandra Pizarnik, cementerio israelita La Tablada, Buenos Aires, Argentina.



Plano orientador del cementerio La Tablada, con ubicación exacta de la tumba de Flora Pizarnik.



Vista de la manzana 21, que alberga la tumba de Pizarnik.



Tumba de Alejandra y su padre, Elías Pizarnik.



Detalle de la tumba de Pizarnik.



Detalle de la tumba de Pizarnik y ofrendas.



Mi ofrenda...



Vista lateral de la tumba de Alejandra Pizarnik.



Vista alejada de la tumba de Elías y Alejandra Pizarnik (su tumba se encuentra justo en frente a la banca de piedra).


***


Nota: por favor, citar la fuente de las imágenes (alejandrapizarnik.blogspot.com) en caso de utilizarlas.

21.11.15

The Awakening by Alejandra Pizarnik



                   To León Ostrov

Lord
The cage has morphed into a bird
And has taken wing
And my heart is mad
For it howls at death
And smiles from behind the wind
At my delirium

What am I to do with fear
What am I to do with fear

Light dances no longer in my smile
Nor do seasons burn doves in my ideations
My hands have despoiled themselves
And have gone where death
Teaches the dead to live

Lord
Air punishes me for being
Behind the air there are monsters
Drinking of my blood

Disaster is nigh
It’s the time of full void
It’s time to bolt the lips
And hear the wretched growl
As I muse all my names
Hung in nothingness

Lord
I am twenty years old
And so are my eyes
And yet they say nothing

Lord
I have consummated my life in but an instant
The last innocence has burst
Now is never or never more
Or is it?

How come I don’t commit suicide in front of a mirror
And vanish only to resurface at sea
Where a liner would wait for me
Decked out in lights?

How come I don’t pull out my veins
And make them into a ladder
For me to escape to the other side of night?

The beginning has given birth to the end
Everything will stay the same
The worn-out smiles
The selfish interest
Questions of stone in stone
The gestures that mimic love
Everything will stay the same

But my arms still long to embrace the world
For they have not been taught
That time has run out

Lord
Jettison the coffins off my blood

I remember my childhood
When I was already an old woman
Flowers died in my hands
Because the wild dance of joy
Had ravished their hearts

I remember the black sunny mornings
A child I was then
That is, yesterday
That is, centuries away

Lord
The cage has morphed into a bird
And has devoured my hopes

Lord
The cage has morphed into a bird
What am I to do with fear



***
Texto: "The Awakening", from Las aventuras perdidas (1958), Alejandra Pizarnik. Translation by Juan Ribó Chalmeta and Irina Urumova.
Foto: Laura Makabresku.

10.11.15

Conversando con Alejandra Pizarnik



                         Alejandra Pizarnik (In memoriam)

                        "He tenido muchos amores -dije-
                         pero el más hermoso fue mi
                         amor por los espejos". A. P.


Vos, Alejandra,
que te erigiste en pájaro mitológico,
cantando abismos de silencio y palabra,
¿qué abominable destino
te impidió desovar luz allí mismo,
en los meandros de tu mente,
consagrada al ulular de los vientos
que la noche al primer sueño amarra?

Vos, que pudiste amar los espejos,
quizá los mismos que a Borges tanto horrorizaban,
¿cómo no encontraste -en tu visión última-
la imagen prístina que te reconciliase
con la verdadera Alejandra:
aquella que puede conjurar pesadillas
de rostros incendiarios,
para que ella te abriera paso
a la mayor de las auroras:
la que te hubiera nutrido con tu esencia y linaje
de soñadora impenitente,
capaz de atravesar todos los fuegos
para acariciar la rosa distante
y nunca temer sus espinas,
convirtiéndolas -con alquimia de sigilosa lucidez-
en peldaños que te llevaran -sin escalas-
en espiral hacia el Infinito?

Vos, Alejandra,
que arremetiste contra el velo
detrás del cual nos contemplan
nuestros ancestros y aún los dioses,
sin importarte las admoniciones del Dante,
¿a qué poeta iluminado comunicarás
tu privilegiada visión,
lejos por igual del dolor y la apatía?

¿Cuánto habré de preguntarte
antes de que una misma luz
nos permita disfrutar de un eterno presente
jugando a dialogar,
con la íntima certeza de sernos uno,
-olvidados de nuestros nombres
y de la vana insistencia
en sentirnos cuerpos distintos-,
ya sin la sombra de ser, vos, la hechicera
y yo, el hechizado?



***
Texto: poema de Rafael Roldán Auzqui.
Imagen: Alejandra Pizarnik, fuente desconocida.